miércoles, 2 de febrero de 2022

Cuentos para trabajar valores: el esfuerzo y la constancia

Empezamos una nueva serie de cuentos para que los más pequeños, junto con un adulto, trabajen determinados valores.

Esta semana con el cuento de Pedro Pablo Sacristán "El elefante fotógrafo" trabajaremos el valor del esfuerzo y la constancia.


"El elefante fotógrafo"

Había una vez un elefante que quería ser fotógrafo. Sus amigos se reían cada vez que le oían decir aquello:

- Qué tontería - decían unos- ¡no hay cámaras de fotos para elefantes!

- Qué pérdida de tiempo -decían los otros- si aquí no hay nada que fotografíar...

Pero el elefante seguía con su ilusión, y poco a poco fue reuniendo trastos y aparatos con los que fabricar una gran cámara de fotos. Tuvo que hacerlo prácticamente todo: desde un botón que se pulsara con la trompa, hasta un objetivo del tamaño del ojo de un elefante, y finalmente un montón de hierros para poder colgarse la cámara sobre la cabeza.

Así que una vez acabada, pudo hacer sus primeras fotos, pero su cámara para elefantes era tan grandota y extraña que parecía una gran y ridícula máscara, y muchos se reían tanto al verle aparecer, que el elefante comenzó a pensar en abandonar su sueño.. Para más desgracia, parecían tener razón los que decían que no había nada que fotografiar en aquel lugar...

Pero no fue así. Resultó que la pinta del elefante con su cámara era tan divertida, que nadie podía dejar de reír al verle, y usando un montón de buen humor, el elefante consiguió divertidísimas e increíbles fotos de todos los animales, siempre alegres y contentos, ¡incluso del malhumorado Rino!; de esta forma se convirtió en el fotógrafo oficial de la sabana, y de todas partes acudían los animales para sacarse una sonriente foto para el pasaporte al zoo. 

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Vamos a trabajar el cuento, ¡ahora que aún está fresco!


  • Un minuto para pensar...

A pesar de lo que le dicen, el elefante decide intentar su sueño de ser fotógrafo ¿Te das cuenta de que muchas veces abandonamos una buena idea sin haberlo intentado? ¿Te ha pasado alguna vez?


  • Una buena conversación

Cuéntale a tu hijo algún sueño personal que tuvieras en tu infancia o juventud, y lo que tuviste que pasar para realizarlo. Si tienes un sueño que no realizaste por no haberlo intentado, igual ahora es un buen momento para tratar de intentarlo junto a tu hijo


  • ¿Y si pasamos a la acción?

Para aprender a no rendirse sin intentarlo, buscad un pequeño sueño que motive a tu hijo y tratad de ponerlo en marcha. Para recordar este cuento y motivarse a seguir, en una pared podéis ir pegando las fotos del reportaje que habría hecho el elefante con los avances a lo largo de todo el proceso.